
Más de 300 vidas perdidas el 1 de agosto del 2004, donde a las 11:20 h. un incendio marcó la historia del Paraguay. A 21 años está prohibido olvidar ese siniestro que dejó una herida abierta a miles de familias paraguayas.
“Hay gente que aún no puede enterrar a sus familiares”, expresó Christian Vázquez, bombero.
“No aprendimos nada del Ycuá Bolaños”, exclamó.