
Un adolescente de 17 años fue asesinado a tiros en Villa Elisa tras una persecución entre miembros de facciones rivales del Clan Rotela.
La violencia, atribuida a disputas por el control territorial y narcotráfico, refleja una alarmante normalización de los tiroteos en la zona.
La víctima, cuyo hermano también fue asesinado hace ocho meses, tenía antecedentes y estaba bajo arresto domiciliario al momento del ataque.