
Las inundaciones continúan afectando a varias comunidades debido a la crecida del río Paraná. Numerosas familias tuvieron que abandonar sus viviendas y sufrieron importantes pérdidas materiales.
San Rafael del Paraná y Mayor Otaño se encuentran entre las zonas más afectadas, donde el avance de las aguas mantiene en situación crítica a varias familias.