
Un bebé de ocho meses sufrió quemaduras en el rostro y cuerpo tras estar varios días expuesto a una estufa colocada muy cerca de su cama en IPS Central, pese a reiteradas advertencias de sus padres.
Los médicos y enfermeras ignoraron las señales de daño visible en la piel del menor, mientras sus padres denunciaban el calor excesivo y el peligro, sin recibir una respuesta adecuada.
La familia exige justicia y denuncia negligencia médica, ya que el niño se encontraba sedado y no podía pedir auxilio, lo que agravó las lesiones que pudieron haberse evitado.