
En medio del movimiento de la capital, el Cerro Lambaré se mantiene como uno de los puntos naturales más reconocibles de Asunción y un espacio que vuelve a poner en primer plano la conexión de la ciudad con su entorno.
Su presencia forma parte de la postal urbana y también despierta interés entre quienes buscan conocer lugares emblemáticos de la capital.