
La previa del clásico en Ciudad del Este se vivió con entusiasmo entre hinchas y comerciantes, aunque algunos vendedores se quejaron por las restricciones para trabajar cerca del estadio.
A pesar de las dificultades, muchos se las ingeniaron para ofrecer camisetas, cortes de cabello y otros servicios, aprovechando la gran afluencia de público.
El ambiente fue festivo, con presencia policial y apoyo masivo de ambas hinchadas, en un clásico que moviliza emociones y economías locales.