
La depresión juvenil es una epidemia silenciosa que afecta a millones de jóvenes en el mundo. Este trastorno mental no solo impacta la salud mental de los adolescentes, sino que también puede tener efectos en su bienestar físico y emocional.
“Cuantos niños en sus casas dicen que ya no quieren ir al colegio”, expresó Andrea Ayala, psicóloga clínica.
“El cimiento para los adolescentes deben ser sus padres”, afirmó.