
El pasado viernes en el Colegio Privado San Blas ubicado en San Antonio, una madre alzó a sus hijos a su automóvil en el horario de salida de la institución, pero cuando encendió el motor, el acelerador se trabó y no pudo frenar el vehículo, por lo que se subió a la vereda para intentar esquivar a los transeúntes.
Tras continuar de esa forma durante una cuadra, finalmente el auto embistió en una esquina para poder parar. Afortunadamente, no hubo heridos.
“Fue un accidente con suerte”, afirmó la directora de la institución.