jueves 25 de febrero 2021

El extraño “mensaje al futuro” escrito en una carta de 1941 y que permanecía escondida en una iglesia

"Aconsejamos a nuestros descendientes que se aseguren de tener reservas de alimentos en casa, como arroz, café, harina, tabaco, trigo o semillas", puede leerse en la misiva.

Una pequeña nota cuidadosamente envuelta y guardada en una caja de fósforos (cerillos) fue descubierta recientemente por un restaurador en la iglesia de Santiago en Amberes, en Bélgica, en la que se encontraron extraños «mensajes al futuro».

El hombre encontró esta pieza, datada en 21 de julio de 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, dentro de una piedra angular que conecta las bóvedas del techo de la iglesia.

La misiva está firmada por cuatro hombres, John Janssen, Jul Gyselinck, Louis Chantraine y Jul Van Hemeldonck; y revela la cantidad de dificultades y malas condiciones de trabajo que estaban padeciendo por culpa del conflicto bélico.

Pero lo más interesante es que contiene un mensaje para las nuevas generaciones. En el texto, escrito en el reverso de dos cupones de actividades entonces conocidas como «Dienst der Stadsgebouw», se podían leer palabras como las siguientes:

«Queremos decirles a nuestros descendientes que no hemos disfrutado de nuestras vidas. Hemos vivido dos guerras, una en 1914 y otra en 1940, que aún continúa. Lo hemos podido contar, cierto; pero estamos aquí trabajando con hambre, nos exprimen hasta el último centavo para comer. Aconsejamos a nuestros descendientes que en el transcurso de sus vidas, se aseguren de tener reservas de alimentos en casa, como arroz, café, harina, tabaco, trigo o semillas. Guárdenlo», se puede leer en la carta. «Disfruta la vida al máximo. Cásense. Si están casados, ¡vuelvan a casa!. Saludos, hombres», termina.

Del mismo modo, explican que «en 1941, el techo de la iglesia fue pintado con la ayuda de un andamio rodante de 26 metros de altura, como era habitual para el servicio de los edificios de la ciudad. Si este techo se vuelve a pintar, ya no estaremos aquí», dicen.

Las imágenes difundidas con este descubrimiento ya han sido compartidas por las autoridades de la ciudad de Amberes a través de sus redes sociales.

Foto: Stad Antwerpen.

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