
Basilio “Bachi” Núñez anunció una propuesta que busca endurecer las consecuencias si el Estado supera de forma sostenida el límite del déficit fiscal.
El planteamiento contempla frenar gastos no esenciales y suspender temporalmente los salarios de altas autoridades del Ejecutivo y del Legislativo mientras persista el desequilibrio. Los servicios esenciales quedarían exceptuados.