
Los parlamentarios siguen impulsando la solicitud de beneficios adicionales y un aumento en sus salarios, argumentando que estos privilegios son necesarios para cubrir los costos de sus funciones.
Según algunos diputados, el traslado desde sus lugares de residencia hasta la capital representa un gasto significativo, lo que, en su opinión, justificaría la necesidad de contar con estos beneficios VIP.