
La conmovedora historia de Pedro Daniel, un niño que recorre cinco kilómetros diarios para llegar a la escuela montado en su burra Rosita, ha generado una ola de solidaridad que convirtió a Sapucai en un punto de encuentro para cientos de personas que viajan desde distintas localidades para conocerlo y tomarse fotografías con él.
Durante la jornada solidaria organizada en la zona del ex ferrocarril, el pequeño recibió donaciones voluntarias que serán destinadas a la compra de alimentos para Rosita y para su perro Negro, mientras que su madre, Carolina, agradeció el apoyo de la comunidad y destacó que estas colaboraciones son vitales para solventar los gastos de transporte y cuidado de los animales.
El sacrificio diario de Pedrito refleja la realidad de muchas familias del interior que enfrentan largas distancias para acceder a la educación.