
Además del riesgo de caída de ramas, carteles u otros objetos, el viento puede levantar polvo y partículas que agravan las molestias de personas alérgicas o con asma.
Las ráfagas ya ocasionaron inconvenientes en distintos puntos del país. Se recomienda asegurar objetos sueltos, evitar permanecer debajo de árboles y extremar los cuidados al circular.