
Una vecina del barrio Sinuelo de Santa Rita denunció que dos niños lanzan bombas de estruendo contra los perros de las viviendas, según imágenes de circuito cerrado difundidas. La práctica se repite en diferentes casas de la zona.
La denunciante sostuvo que los menores arrojan los artefactos a los patios donde se encuentran los animales.
Según su testimonio, la situación se volvió costumbre en los últimos días y afecta a varios vecinos. La conducta genera un impacto mayor en los perros porque su audición es más sensible que la humana, de acuerdo con lo señalado en el programa.
Los panelistas advirtieron además sobre el riesgo de que la pirotecnia en manos de niños provoque incendios en techos de paja o materiales inflamables.
La discusión derivó en un llamado a la responsabilidad de los padres, quienes deben supervisar el uso de estos artefactos y explicar a los menores las consecuencias de sus actos.